problemas redes sociales

Redes sociales e inmediatez

El entorno tecnológico actual y futuro y la existencia de las redes sociales ha cambiado por completo el panorama audiovisual.

Pero más allá de eso, ha cambiado la forma en la que los ciudadanos nos comunicamos, nos socializamos… vivimos.

En el campo del entretenimiento, las experiencias son mucho más rápidas, intensas, inmediatas y conjuntas. Los programas, los eventos, las lecturas, conversaciones o visionados no se realizan de manera aislada sino en constante contacto con las redes sociales, ya sea a través de un ordenador, un smartphone, una tablet…

Coumunidades como Twitter, Facebook, Tuenti… y aplicaciones de accesibilidad como Whatsapp, msn, aol, ebuddy… por no mencionar las llamadas, los sms, mails o mensajes de blackberry… hacen del mundo actual una inmensa red donde la información, ya sea en formato texto, imagen o vídeo, se comparte, se publica, se revela, de forma inmediata desde cualquier punto del mundo hasta cualquier punto del mundo.

Cualquier usuario puede ser el emisor de un mensaje, el protagonista de una historia o noticia, el crítico más ferviente o el revolucionario más activista.

El poder de la red de redes es inimaginable, y las posibilidades que cada día se implementan con el uso de nuevos softwares y nuevos dispositivos capaces de lo impensable, hace que en nuestro caso, los apasionados del audiovisual, gocemos con los nuevos productos que salen al mercado y que cada día ponen en nuestras manos a precios más asequibles tecnologías y posibilidades hasta hace muy poco tiempo inimaginables.

Cámaras de fotos que graban vídeo en HD, teléfonos con Internet que hacen fotografías de alta resolución y etiquetan geográficamente el punto donde se toma esta, pequeños dispositivos multimedia táctiles capaces de reproducir aplicaciones, incluso vídeos en estereoscopía, televisores con capacidad de conectarse con todos los dispositivos que imaginemos mediante dlna, wifi, bluetooth, usb… y sistemas con la capacidad de recibir vídeo en alta resolución y con interactividad para el usuario, que pueda decidir el contenido al que accede en cada momento (VOD, Videoclubs, PPV…) e incluso ser el propio realizador de un evento, eligiendo desde qué cámara desea visualizar la acción, ¡y en directo!.

Las productoras, los creativos, los canales, los distribuidores… la industria cambia de forma tan vertiginosa que casi todos temen el cambio, nadie quiere perder su trozo del pastel pero nadie da el paso, nadie invierte y transmuta su producción a este nuevo entorno.

Algunos migran parte de su contenido o lo transcodifican para que este sea accesible desde múltiples plataformas, pero el futuro pasa por cambios drásticos en el concepto no únicamente de la distribución y de cómo se le hace llegar el contenido a los nuevos receptores, cada día más activos, dinámicos y exigentes… sino de qué contenido se produce y de cómo se genera este.

No es sólo cuestión del “canal”, sino de los conceptos, las formas, el ritmo, la interactividad, la periodicidad, el punto y el momento del acceso…

El uso de las redes sociales y el posicionamiento profesional en la red es un tema que da para mucho, muy complejo debido a que la tecnología en sí, ya sea a través de software o dispositivos, no es el centro del problema. Hoy en día tenemos la suerte de tener libre acceso a todo tipo de contenidos, algo impensable: textos, literatura universal, definiciones, noticias actuales y pasadas, deportes, galerías de fotografía y vídeo, material científico… y un largo etcétera dependiendo de nuestra curiosidad o necesidades. Pero el uso que se hace de estas herramientas es lo más preocupante. Se desvirtúa el concepto de comunicación tradicional y la generación online o 2.0 realiza la mayoría de sus actividades sociales “conectado”. La inmediatez posibilita muchas ventajas, pero en la mayoría de los casos, en lugar de aprovecharse, se realiza un uso cómodo y vago de los sistemas y la “generada necesidad de inmediatez y multitarea” hace que no nos paremos a pensar en los contenidos que creamos (conversaciones, post, comentarios, textos, fotografías, vídeos, artículos…)y por un lado la calidad de estos disminuya enormemente, pero también que se tenga una falsa pero imperiosa necesidad de compartir las experiencias propias con la red, como si no existiera algo que hacemos si nadie lo conoce. Y en el fondo es cierto, pero las “experiencias” son una cosa, y los “productos” o “proyectos” son otra. Un tema que da mucho de si…

Lo que está claro es que las nuevas tecnologías agilizan la comunicación y posibilitan el acceso universal a usuarios e información. Si no estás en la red, no existes. Ahora, ¿quién somos en la red?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *